Niñ@s felices hacia el futuro
Seguros en la infancia, satisfechos en la madurez.
Para mí y mi marido es muy importante la educación actual de nuestros hijos, que transcurren en un futuro que sean libres, se valoren y tomen sus propias decisiones para sí mismos.
Constantemente te comunicas con tu hija e hijo, pero ¿lo haces de una manera que ayude a construir una persona emocionalmente sana, que pueda ser una mujer, hombre satisfecho y seguro en el futuro?
Yo desde pequeños les hablo como a personas mayores y les hago ver que todos sus problemas e inquietudes tiene solución.
Si queremos que nuestros niños y niñas lleguen a ser adultos felices, debemos preocuparnos durante los primeros años en la construcción de las bases de su personalidad. De este modo serán adultos con una personalidad madura y firme, lo que implica poder expresar sus opiniones, no dejarse influenciar, ser autónomos, consecuentes y responsables.
Hoy en día mi opinión personal es que con lo rápido que cambian las cosas y las circunstancias que vivimos es importantísimo invertir tiempo en nuestros hijos para que tengan una personalidad y actitud adecuada en un futuro.
Cómo podemos ayudarles a construir una personalidad madura?
- Dejar que se desarrolle en un ambiente de apoyo y que se sienta querido. Es importante que seamos pacientes y tratemos de entender sus cambios y sus etapas. Es habitual que en determinados momentos de búsqueda de identidad muestren rebeldía y quieran salirse con la suya. No desesperes!
- Evita poner etiquetas. Evita las etiquetas típicas, no le califiques pues sí lo haces ellos creerán lo que dices y crecerán pensando que son así; y a la larga serán así.
- Se un ejemplo. Muestra una persona madura, con las ideas claras, que actúa consecuentemente, que es responsable y que toma sus decisiones.
- Ayúdale a conseguir un equilibrio entre la confianza y desconfianza. Se trata de que tengan una personalidad equilibrada. Que tengan la suficiente confianza en sí mismos, pero no sobrevalorada para que se protejan y se esfuercen. Si no tienen confianza no intentaran superarse, no tendrán una opinión firme y si tienen demasiada confianza, no aprenderán, por consiguiente no se esforzaran. Debemos dejarle que haga las cosas para que vaya cogiendo confianza y al mismo tiempo prevenirle de que tiene que tener cuidado y esforzarse.
- Critica la conducta no a la persona. Cuando hagan algo malo, no debemos hacer sentir que son incorregibles que su personalidad es un desastre, que causan problemas. Debemos reprender el acto que han hecho no a la persona.
- Utiliza el sentido del humor. Esto ayuda a que aprendan a confeccionar pensamientos positivos sobre sí mismos y sobre el mundo.
- Y no lo olvides la personalidad no la forja la persona, es forjada por las experiencias que vivimos. Por ello cuida que vivan y crezcan en un ambiente agradable, con sentido del humor ante los fallos, con aceptación y cariño.




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